Abro la ventana y puedo ver
ese rosal que iluminaba el jardín,
mañanitas tibias de letras sin fín
y deliciosos aromas de cocina al volver.
Abro la ventana y puedo ver
mundos inventados,
mundos paralelos,
tardes soleadas de juego y placer.
Abro la ventana (otra vez) y puedo ver
una niña asomada,
en la luna encantada,
esperando el amanecer.
Archivo de 12/07/08
12 Jul

Lo que me dijeron.