La canción nos permite llegar hasta ciertas zonas del alma donde anida la memoria vieja, aquella que es anterior a nuestra conciencia. Porque es evidente que en nosotros hay remansos de eternidad que no pertenecen a la corriente fugitiva de nuestra conciencia despierta. Tiene nuestra memoria remansos quietos y profundos, donde el agua de los recuerdos remolinea sobre sí misma y cava hondo. Incluso pueden ser peligrosos para los que sólo saben respirar en la superficie. Pero para los seres que saben de profundidades, llegan a convertirse en zonas de refugio y fecundidad.
Mamerto Menapace (Madera verde).


